Fibromalgia

La fibromalgia tiene síntomas, pero son inciertos y no hay estudios de laboratorio que los revelen. Por eso, cuesta diagnosticarla y tratarla y, mientras tanto, el paciente sufre

La fibromialgia no es silenciosa por falta de síntomas, que los tiene y muy dolorosos, sino porque no se revela en estudios de laboratorio o clínicos y, antes de definirse, lleva al paciente de consultorio en consultorio.

Comenzó llamándose fibrositis o reumatismo no articular o reumatismo de partes blandas, pero cuando se definió como una enfermedad crónica del sistema musculoesquelético, sin afectación articular prominente, recibió su nombre actual, fibromialgia, que deriva de los términos fibro (tejidos fibrosos), mios (músculos) y algia que significa dolor.

Buenas respuestas

¿Existe realmente?: sí. A pesar de lo que se la ha estudiado, es aun una enfermedad con causas desconocidas y factores de estrés psíquicos o físicos pueden desencadenarla, en pacientes predispuestos. No es hereditaria y hasta el momento no se demostró alteración genética que la determine.

¿Por qué hay más mujeres que hombres con fibromialgia?: si bien no existen estadísticas nacionales, las mujeres, aun no sabe por qué, son mucho más propensas a contraer esta enfermedad. Los especialistas sospechan que factores hormonales contribuyen a su aparición y, un ejemplo de ello, son su mayor incidencia en el período menopáusico y post-menopáusico.

¿Hay grupos de riesgo?: en realidad, hay una tipología. La mayoría de los pacientes que la padecen son delgados, duermen mal, son irritables, hiperactivos y con aspecto de sufrimiento crónico, con el agravante de no saber qué les sucede y habitualmente no tener diagnóstico.

¿Cómo y qué duele?: es un dolor difuso y presenta rigidez, afligiendo preferentemente los músculos cervicales y lumbares.

¿Por qué tardan en diagnosticarla?: porque suele ser confundida con otras enfermedades. En general, los pacientes concurren a la consulta luego de visitar muchos médicos no-reumatólogos y realizar innumerables estudios, cuyos resultados, en su mayoría, dan normal. Como los síntomas son de lo más variados, los pacientes suelen recurrir a especialistas de diferentes áreas: cardiólogo, psiquiatra, gastroenterólogo, ginecólogo, traumatólogo, reumatólogo, de acuerdo a los síntomas que predominen.

Los sonidos del silencio

La fibromialgia puede presentar diversos síntomas asociados que varían en cada paciente por lo que se aconseja consultar simultáneamente a otras especialidades médicas.

➜ Trastornos del sueño: un síntoma puede ser el no descansar bien y, por ende, despertar más cansado que antes de acostarse. Esto se debe a la presencia de actividad cerebral anormal que interfiere en las últimas fases del sueño.

➜ Dolores difusos en el pecho o precordialgia: palpitaciones y pulso rápido (taquicardia).

➜ Malestar abdominal, colon irritable: algunas personas presentan trastornos digestivos, meteorismo, estreñimiento y/o diarrea.

➜ Acidez de estómago por gastritis o úlceras gástricas o duodenales.

➜ Dispareunia o dolor genital: en las mujeres, puede generar períodos menstruales más dolorosos.

➜ Depresión o angustia.

➜ Pérdida de la memoria.

➜ Palpitaciones.

➜ Diarrea.

➜ Adormecimiento de las manos.

➜ Problemas circulatorios.

Puntos de diagnóstico

En la fibromialgia existen puntos dolorosos específicos más allá del dolor general y ambiguo, denominados puntos gatillo. Son 18 (nueve de cada lado), en los cuales, al apretar con una fuerza determinada de cuatro kilos provoca un dolor intenso. Para hacer un diagnóstico de fibromialgia, 11 de estos 18 puntos deben dar resultado positivo.

Los puntos gatillos establecidos por el Colegio Americano de Reumatología para el diagnóstico de la fibromialgia son los siguientes:

➜ Occipucio:  bilateral, ubicado en los puntos de inserción de los músculos suboccipitales.

➜ Cervical inferior: bilateral, en los espacios intertransversales entre las vértebras C5-C7.

➜ Trapecios: bilateral, en el punto medio del borde superior.

➜ Supraespinosos: bilateral, en los puntos de origen, supraescapular cerca del borde medio.

➜ Segunda costilla: bilateral, en las segundas articulaciones costocondrales, un poco lateral a las articulaciones en las superficies superiores.

➜ Epicóndilo lateral: bilateral, 2 cm. distal a los epicóndilos.

➜ Glúteo: bilateral, en los cuadrantes superiores externos de las nalgas en el pliegue anterior del músculo.

➜ Trocánter mayor: bilateral, posterior a la protuberancia trocantérica.

➜ Rodilla: bilateral, en la almohadilla medial de grasa cerca de la línea de la articulación.

Otro de los datos de diagnóstico que establece el Colegio Americano es la presencia por más de tres meses de dolor musculoesquelético crónico y generalizado, en cada uno de los cuatro cuadrantes del cuerpo, tras haber descartado la existencia de otras patologías que pudieran generar el dolor.

“Los dolores eran tremendos”

Hace dos años, Araceli Medina (47) comenzó a padecer un dolor muy fuerte y prolongado en el nervio ciático, combinado raramente con insomnio. En ese momento, trabajaba como cajera en un banco y atribuía esos padecimientos físicos a un tema postural. No obstante, consultó con un traumatólogo que le recetó unos analgésicos. “Un día, mis compañeros llamaron de urgencia a la ambulancia porque estaba contando dinero y se me empezaron a adormecer las manos, no tenía sensibilidad. Me dieron un medicamento para las contracturas musculares e inyecciones, pero a la semana, me volvieron los dolores”, recuerda Araceli.

El padecimiento era cada vez más fuerte y frecuente. Sentía puntadas punzantes en los glúteos y en los omóplatos. Incluso, un médico le diagnóstico artrosis en las caderas y los análisis de sangre y tiroides no mostraban nada anormal. “Los dolores eran tremendos, no me podía concentrar en lo que estaba haciendo: una vez, le di $ 5000 pesos de más a un cliente”, confiesa Araceli. La situación empezó a mejorar recién cuando visitó a un reumatólogo que le diagnosticó fibromialgia.

Como se cura

Los estudios deben realizarse para descartar otra afección, debido a que no existen alteraciones propias de la fibromialgia. El control se realiza con múltiples procedimientos que incluyen analgésicos, relajantes musculares, antidepresivos, ejercicios de relajación (yoga, pileta) y natación.

El apoyo familiar, como en toda enfermedad, es fundamental para la recuperación. En este caso especial, los pacientes se encuentran muy susceptibles por lo que este factor se torna más importante, sobre todo si la fibromialgia está acompañada por otras enfermedades

Desde ese momento, toma una medicación con paracetamol (todas las mañanas), una droga (paroxetina) para calmar los dolores y un preparado para dormir, recetado por el psiquiatra.

En grupo

● ForoClub de Apoyo a Pacientes con Fibromialgia y Enfermedades Referentes: http: // fibromialgia.creatuforo.com

● Sociedad Argentina de Reumatología: Tél: 4801-3306. Email: sar@conmed.com.ar

● Blog de pacientes: fibroamigosunidos.mejoresblog.com

● Información: http://www.fibromialgia.com.ar

Asesoramiento: Prof. Alfredo Arturi, director de la Carrera de Especialista en Reumatología, de la Universidad Nacional de La Plata, y presidente de la Sociedad Argentina de Reumatología.

Link a Nota Revista Mia

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