Parejas transgeneracionales: cuando la diferencia de edad no es un impedimento para enamorarse

Superar prejuicios propios y ajenos es una de las claves para que funcione. Cómo enfrentar los escollos familiares para disfrutar a pleno la relación.

A sus 31 años Gabriela comenzó a salir con Marcos, un hombre 22 años mayor que ella que tenía dos hijos de un matrimonio anterior.  Pese a la negativa de sus padres se enamoró y a los pocos meses se fue a vivir a su casa. Sin embargo, a la hora de comenzar a pensar en la posibilidad de formar una familia consultó a un especialista de pareja, a quien le planteó  su temor de que sus hijos tuvieran más un abuelo que un padre. Finalmente,  juntos descubrieron que el amor que los unía era más fuerte y decidieron continuar con sus proyectos.

Este tipo de parejas –cada vez más frecuentes-  en la que sus integrantes mantienen una brecha de edad de 20 años o más se las denomina transgeneracionales. Una de las razones para explicar este tipo de vínculos es que los hombres maduros -que primordialmente se encandilan por el sentido de la vista y están más motivados de entrada por lo sexual- se interesan en mujeres más jóvenes que, por lo general, lucen mejor que las señoras de su edad. En el caso de las mujeres jóvenes, lo que las enamora es que una persona mayor es a menudo un hombre ya hecho, maduro, con las cosas más resueltas, protector, y reconciliado consigo mismo en todos los aspectos. Tampoco se puede soslayar la gran cantidad de ejemplos de este tipo de vínculos que a menudo son protagonizados por reconocidas personalidades del mundo del espectáculo local e internacional.

“La atracción genuina por alguien no es algo que se pueda negar o cambiar, y esto es así aún cuando la persona que nos gusta es mucho más joven o más mayor que uno.  Si existe una conexión es por alguna razón y uno no debería tratar de negarla o evitarla sólo porque la sociedad piensa que queda feo. Mientras la relación empiece por todos los motivos correctos, uno tiene todas las chances de que funcione y que sea duradera.  Si los motivos son superficiales (dinero, estética, compensación narcisista, miedo a la soledad), entonces, como toda relación con estos elementos, no funcionará, será disfuncional, complicada”, advierte Patricia Feldman, psicóloga clínica de adultos y directora de “Vida Viva-Espacio de Psicoterapia Dinámica”.

Tanto el hombre como la mujer desean encontrar en alguien de mayor edad, una pareja emocionalmente estable, con madurez, afianzada laboral, social y económicamente, que los apoye en su desarrollo. También,  desde el psicoanálisis,  se explica que inconscientemente, de modo edípico, buscan la  protección y el amparo parental. Las mujeres que se emparejan con hombres menores son bastante maternales, a veces inseguras por los que les gusta tener el control de la situación.

“La diferencia de edad no es un obstáculo cuando la pareja tiene claro lo que sienten y qué esperan de esa relación. No obstante, dependiendo de la edad a la que inician la relación y el número de años de diferencia entre ellos, la relación puede ser más complicada. En ocasiones estas parejas despiertan ciertas dudas y recelos en familiares y amigos y no siempre son aceptadas socialmente. Las claves para el éxito son las mismas que para cualquier pareja: la intimidad emocional,  amor y confianza, la pasión, el compromiso, la lealtad y el proyecto conjunto”, sostiene la doctora Mónica Cruppi, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA).

“En algunos casos, depende de las personalidades, cuando uno de los cónyuges comienza a deteriorarse, no con un envejecimiento sano, la pareja no soporta esta situación, y suelen comenzar peleas que pueden ser de alto tono emocional”, explica la licenciada Susi Reich, directora de la Asociación Argentina de Medicina Integrativa (AAMI). Y agrega: “Para que esta historia continúe en el tiempo depende del amor, de una situación económica hablada que no incomode al de menor poder económico y de cómo soportan la presión familiar. Es importante reforzar la relación de la pareja en sí para poder enfrentar situaciones adversas que en realidad son externas a la pareja”.

Como en cualquier relación afectiva, todo se trata de lograr un equilibrio entre el dar y el recibir, de que haya aceptación y respeto mutuo en medio de las diferencias. Y sobre todas las cosas cultivar día a día el amor sin dejar de lado los proyectos y la comunicación.

Las presiones familiares y los prejuicios de la sociedad

Uno de los principales escollos con los que tienen que lidiar este tipo de parejas radica en la no aceptación y el escaso apoyo que a menudo reciben por parte de sus familias.

“Las propias familias encuentran difícil de aceptar algo fuera de lo común. Temen que a la larga esto se vuelva pesado para ellas si son más jóvenes, o que él la deje por alguien más joven si ellas son las mayores.  En el caso del hombre, las familias tienden a pensar que las jovencitas andan tras el bienestar que él les puede dar y desconfían de que la atracción sea sincera”, opina Feldman.

“Los prejuicios son generalmente del entorno que a veces puede confundir a uno o a ambos miembros de la pareja generándole dudas. Pero si la pareja está bien consolidada puede salir adelante y continuar la relación a pesar de todos esos impedimentos”, agrega Cruppi.

Más allá del entorno más íntimo, si bien es cierto que en los últimos años algunos comportamientos se han modificado y la sociedad ha vencido ciertos prejuicios ligados al amor,  el temor a ciertos señalamientos y al que dirán continúa presente en quienes conforman una pareja transgeneracional.

“En general,  la sociedad piensa que este tipo de vínculos es interesado o superficial, y puede ser así.  Pero cuando se observa que una pareja de este tipo perdura en el tiempo, entonces está claro que no siempre es así. La nueva modalidades de uniones y familias van tolerando más las parejas con brechas transgeneracionales. En general,  ha habido siempre más aceptación en el caso del hombre mayor, y ahora gracias a que la mujer puede mantener su juventud por más tiempo, no está tan mal visto cuando ella es la mayor de ambos”, concluye Feldman.

 Consejos

-Es tranquilizador para las personas aceptar sus deseos, sus gustos, y sus inclinaciones en materia de las elecciones de pareja.

-No ocultar la relación.

-Hablar de los prejuicios que se generan en el entorno.

-Se pueden compartir gustos, proyectos y deseos teniendo diferencias  de edad.

-Utilizar el humor afrontando las agresiones externas.

-Dialogar a cerca de la cuestión del futuro. Cómo lo define cada uno, cómo influirá el paso del tiempo en la pareja.

-Evaluar si poseen la energía necesaria para tener hijos a una edad madura.

PUBLICADO EN DIARIO CLARÍN

FOTO: SOLOLISTas.net

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