Los beneficios de los partos humanizados, una forma diferente de llegar al mundo

Estos nacimientos se producen en la intimidad del hogar con una activa participación de los padres.  “Fue una experiencia maravillosa que no se compara con nada”, dijo una mamá que dio a luz de esta forma.

Si se toma como principio fundamental que las mujeres tienen el derecho de elegir dónde quieren dar a luz, en companía de quién y en qué lugar, el parto humanizado es un modelo de asistencia que trata de recuperar el protagonismo de la futura mamá. En la mayoría de los casos estos nacimientos se dan en la casa para lograr una mayor intimidad.

Una de las  características principales de los partos humanizados es que las mujeres reciben al bebé ni bien nace, los ponen en el pecho y son los papás los encargados de cortar el cordón umbilical en forma tardía, por lo que la criatura no está obligada a respirar en forma inmediata y brusca.

Luego de asistir a reuniones con mujeres que habían tenido familia de esta forma, María Thompson decidió tener a Pedro en una habitación de su casa. “Fue una decisión fuerte que tuvo que ver con toda la familia, una experiencia maravillosa que no se compara con nada”, comentó.

Su parto duró aproximdamente 12 horas y cuando comenzó con los trabajos previos, María se metió en la bañadera de agua caliente para calmar los dolores. “Caminé por la casa, tenia ganas de bailar, de saltar, de correr, me venían impulsos que no pensaba que me iba a sentir”, agregó.

Carlos Burgo -obstetra y ginecólogo que desde hace 25 años se especializa en este tipo de partos- opinó que esta forma de parir se opone a la práctica médica que en obstetricia marca que los partos se conducen artificialmente, no duran más de dos o tres horas, se hacen inducciones y en los que se monitorea a la madre de manera electrónica.  “Las mujeres están condenadas a la inmovilidad. Con la  anestesia peridural están acostadas y  pierden la manera de ver el nacimiento de su hijo”, expresó.

En el parto humanizado, en cambio, la mujer llega a la fecha determinada por la biología, empezará con su parto de manera espontánea y el médico y la partera la acompañan y cuidan del proceso. La mujer puede seguir el progreso en su casa, pero  si algo hace sospechar que la situación no está bien, se traslada a un centro asistencial para tomar todos los recaudos posibles

Alejandra Mazzeo -partera que hace desde hace cinco años asiste en este tipo de partos- expresó que la diferencia con un parto normal es que se involucra afectivamente con las parejas. “Conocés la historia, la familia, su vida actual y te metés en su intimidad en el momento del parto”.Muchas mamás dan a luz en unos bancos especialmente construídos en madera que imitan la forma del inodoro y permite mantenerse en la posición de cuclillas sin que la mujer se canse, ya que al ser de poca altura les permite estar sostenidas por el suelo. Otras mujeres, en cambio, prefieren colocarse semisentadas o en cuatro patas.

Burgo –autor del libro parir con pasión- aclaró que si las mamás son hipertensas o diabéticas no es aconsejable que tengan sus hijos en sus casas ya que esos embarazos son considerados de alto riesgo.

PUBLICADO EN MINUTOUNO.COM

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

foto: despierten.wordpress.com

 

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