Alexitimia: cuando no podemos expresar las emociones

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Padecido por más hombres que mujeres, este síndrome afecta la salud física y psíquica. Síntomas y consecuencias.

Jorge (42) sufre constantemente el acoso moral de su jefe. Por un lado, sabe lo que le ocurre, pero no siente ira y esa emoción no expresada con el tiempo se convierte en un síntoma físico: colon irritable, una forma sintomática en que se manifiesta la alexitimia, más frecuente en personalidades que tienen dificultades para controlar la ansiedad o en aquellas que se muestran frías y no se interesan por sus sentimientos.

La palabra Alexitimia deriva del griego y significa la dificultad para reconocer, nombrar y comunicar  los afectos y sentimientos y diferenciarlos de las sensaciones corporales.  El término fue introducido por  Peter Sifneos, psiquiatra norteamericano,  en 1972 como resultado de una investigación que realizó sobre personas afectadas de enfermedades psicosomáticas, quienes expresaban, por medio de síntomas corporales, las emociones que no podían poner en palabras.

“La alexitimia es un síntoma que se presenta en diferentes trastornos psiquiátricos. Enfermedades psicosomáticas, trastornos obsesivos de la personalidad, desórdenes alimentarios, adicciones, trastorno por estrés postraumático, depresiones, así como también en cuadros orgánicos como secuelas de accidentes cerebro-vasculares, enfermedad de Parkinson, trastornos del espectro autista y para algunos autores también se manifiesta en la presencia continua en ciertos estilos de personalidad como pueden ser los perfeccionistas, obsesivos, solitarios o ansiosos”, explica el Dr. Walter Ghedin, Médico psiquiatra y Psicoterapeuta.

La alexitimia puede ser primaria (se debe a una predisposición genética o anomalías neurológicas dadas al nacer como retrasos madurativos, secuelas de enfermedades neurológicas de la infancia) y secundaria (es la más frecuente y puede estar asociada a un trastorno psiquiátrico o ser adquirida luego de experiencias traumáticas de la infancia).

Entre los síntomas corporales que padecen las personas con alexitimia se encuentran colon irritable, gastritis o ulcera gastroduodenal, psoriasis, caída del cabello, asma, alteraciones del ritmo cardíaco y contracturas musculares, entre otras. Se presenta aproximadamente entre un 8% a un 10 % de la población general y por cada 10 varones con este problema sólo hay 2 mujeres que lo padecen. “La explicación de esta diferencia de género se debería a que la comunicación entre los dos hemisferios cerebrales femeninos cuenta con mayor cantidad de fibras de interconexión que pasan por una estructura cerebral denominada Cuerpo Calloso (especie de “puente” entre los 2 hemisferios). El cerebro derecho “siente” los afectos y el izquierdo “los reconoce y les pone palabras”. Es decir, que las mujeres estarían mejor predispuestas por la biología a  convertir sus emociones en expresiones gestuales y en lenguaje”, puntualiza Ghedin.

Para Alejandro Schujman, licenciado en Psicología, esta incapacidad para expresar y describir sentimientos está intrínsecamente relacionado con la adicción que muchas veces generan internet y las nuevas tecnologías, especialmente las redes sociales como Facebook. “Cuando el “te amo” pasa a ser comunicado de prensa en el estado del Facebook lo que queda por fuera es lo esencial de la intimidad imprescindible en el plano de una historia de amor. Las serenatas de hoy son manifestaciones virtuales para que los testigos de los monitores presencien y den fe del sentir. La virtualidad esconde, si es mal utilizada, uno de los tesoros más ricos del ser humano: la espontaneidad  y el hermoso riesgo de interactuar y de sentir. Quienes quedan escondidos tras dispositivos sofisticados, se pierden ellos mismos en la maraña de la red”, opina Schujman, especializado en el tratamiento de niños, adolescentes y familias.

Una de las principales consecuencias de la alexitimia es que condiciona a las personas en las relaciones con otros individuos, fundamentalmente en las que necesitan imperiosamente la manifestación de afectos. “Hoy en día, sobre todo en medios urbanos, la comunicación afectiva en la conquista amorosa es necesaria y bien valorada. Un hombre con escasas habilidades emocionales, no sólo será “corto” de palabras, sino que carecerá de recursos de atracción. Los medios laborales también ponen el acento en rasgos de sociabilidad, simpatía, seducción, a la hora de contratar a su personal y aún en trabajos solitarios o de escaso contacto con el público las pautas de sociabilidad son tenidas muy en cuenta para favorecer a la integración grupal”, alega Ghedin.

El tratamiento y el pronóstico de la alexitimia dependerán de si es primaria o secundaria y en caso de ser secundaria si está incluida dentro de un trastorno o fue adquirida durante el desarrollo del niño. La terapia psicoanalítica muchas veces puede resultar el puntapié inicial para indicar cuáles son las razones que impiden sacar de adentro esa expresión emocional.

“El diagnóstico de la personalidad de base es fundamental. Los abordajes psicológicos ayudan a la persona a flexibilizar las defensas y a reconocer la riqueza emocional reprimida o negada. No obstante, y más allá de los casos clínicos, existe el desafío de defender las emociones como un aspecto fundamental de la subjetividad. Las emociones no morirán porque conforman la esencia humana. Sin embargo, hay mucho por hacer: recuperar la intensidad, el compromiso afectivo con uno mismo y con los otros y la tristeza cuando es necesario vivirla”, concluye Ghedin.

 

PUBLICADO EN SUPLEMENTO MUJER CLARÍN

FOTO: EL TRIBUNO.INFO

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