Cuando las mujeres pierden el apetito sexual

En los últimos años las mujeres se están animando a consultar por su falta de deseo sexual. ¿Cómo se soluciona este inconveniente?

En los últimos años aumentó la cantidad de mujeres –adultas y jóvenes- que padecen la pérdida del deseo sexual, una de las llamadas disfunciones sexuales. Si bien en la Argentina no hay cifras oficiales, los especialistas consultados por confirmaron que la cifra es cercana al 40%, similar a los números de otros países como España.

Las causas de la pérdida de deseo sexual femenino pueden ser psíquicas (la enseñanza que la persona recibió sobre la sexualidad, los tabúes, los miedos y prejuicios adquiridos, el desconocimiento del propio cuerpo, la identidad y creencias culturales y sociales de cada persona como así también la vivencia de situaciones traumáticas) y orgánicas ( trastornos en el sistema circulatorio, pérdida de la tensión muscular, cambios o enfermedades de origen endocrino y algunas enfermedades crónicas graves como el alcoholismo.

Por otra parte, ciertos medicamentos – como psicofármacos o antihipertensivos- pueden causar disminución de la libido o del deseo sexual y por lo tanto deben ser indicados y regulados por el médico y ajustados a la particularidad de cada caso.

“Cualquiera fuese la causa de la disfunción sexual no es aconsejable recurrir al silencio y a la negación del problema. El ocultamiento, la vergüenza y hasta la resignación sólo colaborarán en agudizar las dificultades y en acrecentar el sufrimiento emocional que esto implica. El camino para comenzar a solucionar los problemas empieza por la aceptación de los mismos y sigue con la consulta a tiempo con un profesional idóneo y de confianza”, expresa Andrea Gómez, psicóloga y sexóloga del Centro Latinoamericano Salud y Mujer (CELSAM).

Sin embargo, en los últimos años los especialistas vienen observando que muchas mujeres, posiblemente motivadas por la información que reciben en los medios de comunicación, se están animando a consultar por la falta de deseo sexual. A partir de ese momento recomiendan trabajar en forma interdisciplinaria y preguntarse si antes pasaba algo en la cama, desde cuando no pasa nada y si no coincide esto con algún otro problema.

Mujeres maduras y no tanto

Generalmente la falta de deseo sexual femenino está asociada a la menopausia por el cambio hormonal que esto produce, aunque eso no significa que se acaba la sexualidad ni mucho menos. Es más, muchas mujeres maduras comienzan a disfrutar más de su sexualidad a los 50 cuando desaparece el temor a quedar embarazadas.

“La sexualidad cambia y el deseo también. Tal vez no sea tan fogosa como antes, pero no necesariamente se va a perder. El tema de la sequedad hormonal puede cambiar las respuestas orgánicas pero se soluciona con terapia hormona de reemplazo o con lubricantes vaginales”, dice Karina Iza, médica ginecóloga del Centro de Salud y Acción Comunitaria número dos del gobierno de la ciudad y del CELSAM.

Sin embargo, muchas mujeres jóvenes también suelen tener reticencia a los encuentros sexuales por la desconfianza que les generan los métodos anticonceptivos y el temor a quedar embarazadas. También las aquejan los problemas de pareja o familia, el estrés o angustias laborales cuando se supone que están en la edad para gozar sin tantos miedos de su sexualidad.

Es por eso que los especialistas recomiendan preguntarse cómo se siente la mujer con su pareja, poder conversar los problemas de fondo y permitirse que no siempre van a tener ganar de hacer el amor. Y también son muy importantes los juegos eróticos previos al acto sexual.

“Muchas mujeres se quejan de no tener deseo sexual, pero lo más habitual es la falta de espontaneidad del deseo que es muy importante, pero si son provocadas y estimuladas adecuadamente pueden tener excitación sexual y orgasmo”, afirma el sexólogo Juan Carlos Kusnetzoff.

¿Cómo repercute esa falta de deseo femenino en la pareja? La respuesta puede ser muy variable, dependiendo de cómo sea el vínculo amoroso y de si ellas exteriorizan y comparten su problema.

“Hay mujeres que confiesan esa situación a su pareja y en muchos casos la posibilidad de mejoría, con el tiempo, se facilita y mucho”, puntualiza Kusnetzoff. “En cambio, hay muchas otras que por vergüenza o temor a que las parejas las dejen simulan y ahí la cosa se complica porque en general es un punto de no retorno”, agrega el especialista.

En estos casos de falta de apetito sexual femenino, es ideal que las mujeres cuenten con el cuidado, el acompañamiento, la protección y la contención emocional de su pareja en el proceso terapéutico y es fundamental que ellos no se violentan ni planteen situaciones muy complicadas como pretender atribuirse la responsabilidad de lo que les ocurre a las mujeres.

Sin embargo, hay veces que esto no ocurre porque muchos hombres -dejándose llevar por su machismo- suelen ser indiferentes y no se ocupan de la problemática de su pareja y hasta llegan a abandonarla que es exactamente lo más temido por la mujer en estos casos.

En la Argentina algunas mujeres menopaúsicas utilizan una crema con testosterona que se aplica localmente en la zona genital para estimular el deseo sexual y la terapia hormonal de reemplazo, aunque Iza advierte que estos tratamientos deben realizarse una vez que se hayan descartado otros factores psíquicos u orgánicos.

Si bien no hay estudios científicos locales, una investigación que se realizó en los Estados Unidos relacionó esta terapia hormonal de reemplazo con el cáncer de mama. Es por eso que los especialistas advierten sobre la importancia de aplicar este tratamiento una vez descartados los factores de riesgo y recordando que al menos una vez por año deben realizar la consulta con el ginecólogo para verificar que todo este en condiciones.

Alguna ayudita extra

Mientras se aguarda por la aparición del viagra femenino (ya se están haciendo experiencias) algunas mujeres consumen sildenafil –el viagra masculino- que les aumenta la sensibilidad de los labios mayores y el clítoris.

“El viagra femenino es lo mismo que el masculino sólo que esta experimentado y aplicado insistentemente en los varones porque lo único que provoca es un incremento en la erección y no se toma en cuenta que el clítoris y algunas estructuras adyacentes en la mujer tienen exactamente el mismo origen que el pene, por lo tanto la acción del viagra es exactamente igual en el hombre y en la mujer”, aclara el sexólogo.

También existen geles lubricantes –como el Ky- que sirven para generar sensaciones diferentes que pueden excitar a la mujer, aunque los especialistas están convencidos de que nada de eso va a atraer el deseo sexual, que se origina en la cabeza.

En España está a punto de lanzarse un promocionado parche de testosterona que promete aumentar el deseo sexual en la mujer, aunque por el momento se desconoce si ese mismo producto saldría a la venta en nuestro país.

Para Kusnetzoff, estos novedosos productos no tienen el “más mínimo resultado que esperan los fabricantes”, ya que a su entender muchos médicos lo único que observan, en forma reduccionista, es que la falta de deseo sexual femenino obedece únicamente a la posible baja de algún elemento hormonal. “La sexualidad femenina es muchísimo más compleja que la masculina”, asegura.

La falta de deseo sexual no tiene una duración determinada y su tratamiento dependerá de cuál sea la causa. Si es orgánica habrá que tratar la enfermedad de base, si es producto de una medicación habrá que ver cuál es la que lo produce y modificarla y si es psicológica es aconsejable realizar terapia.

FUENTE FOTO: NOTICIASID.COM

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