Una historia de éxito

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Tras sufrir una agresión de un pasajero mientras se desempeñaba como chofer de colectivos, Eduardo Vázquez (28) estuvo ocho meses de licencia. Durante ese lapso se capacitó sobre el mundo de las finanzas y las  inversiones y desde hace menos de un año logró montar su propio emprendimiento: una propia productora de fiestas electrónicas nacida en la Argentina pero que ya se está replicando por Bolivia y Paraguay. Y sueña con poder llevar su música al viejo continente. Sin dudas, una historia de éxito.

 ¿Cómo fueron tus antecedentes laborales hasta que te convertiste en un emprendedor exitoso organizando fiestas electrónicas?

A los 18 años empecé a trabajar en una lencería en “El Once”, luego fui chofer de ambulancia y más adelante me desempeñé como encargado del sector de lácteo en una de las sucursales de Coto. Mi último empleo fue como colectivero, donde hace un año y medio sufrí la agresión de un pasajero y como me lastimé una de las rodillas me otorgaron ocho meses de licencia. En ese lapso venía pensando en la posibilidad de no volver a ese trabajo y esa situación se fue acentuando cuando conocí a José Jimenez.

¿Qué fue lo que aprendiste de los encuentros que tuviste con él?

Empecé a estudiar lo que son las finanzas, el sistema de inversiones y  me fui capacitando en el mundo empresarial. José me motivó para que yo depositara confianza en mí mismo. Empecé a entender el concepto de que había que hacer para tener. Entonces, me enfoqué en el proceso de la capacitación e hice muchos cursos de oratoria, de liderazgo.

¿Cómo surge tu intención de dedicarte a la música electrónica?

Desde chico que me gusta la música electrónica, es el lugar donde yo descargo tensión, durante mi adolescencia comencé a concurrir a fiestas electrónicas masivas. Concurría a la Creamfield, Mumpar y Tomorrowland , todos eventos de origen europeo norteamericano. Yo soñaba con la posibilidad de crear una fiesta sudamericana,  que surja en la Argentina y que parta hacia otras partes del mundo.

¿Cuáles fueron los primeros pasos que diste?

En diciembre del año empecé haciendo un estudio de mercado para evaluar cómo funcionaban estas fiestas electrónicas en la Argentina y me empecé a nutrir más en cuestiones de producción.

El primer evento que hicimos fue el 21 de marzo  en Club Bahrein, una discoteca ubicada en Lavalle al 300. En realidad estuve a punto de darla de baja tres semanas antes porque no teníamos al artista principal que iba a venir desde Ibiza (España) porque la gente que manejaba su agenda me había dicho que no iba a estar disponible para esa fecha. Yo hablé con los dueños del boliche para contarles de esta situaciones pero a la semana siguiente me llamó su mánager para decirme que finalmente el artista estaba disponible. Fue una decisión difícil para mí porque quedaban solo dos semanas y no teníamos flyers, publicidad, un equipo de relaciones públicas ni las entradas impresas. Entonces, había que montarlo todos en dos semanas. Sin embargo, decidí ir adelante, siempre me gustaron los riesgos, creí en el proyecto y sabía que podía funcionar. Finalmente, esa noche metimos casi 450 personas, el vip estuvo lleno, la gente estaba muy contenta. Esa fiesta fue la bisagra para todo lo que paso después.

¿Y qué pasó luego de ese primer desafío?

A partir del éxito de esa primera fiesta cree mi productora, endlesssound, porque veía que existían muchos DJs con un gran talento que se quedaban en el camino por no tener un buen manager. La música electrónica es diferente, tenés que tener capacitaciones, instrumentos que son muy caros, las consolas para tocar cuestan arriba de los $ 200.000 y no todos tienen la posibilidad de llegar a eso. Yo observé  ese potencial de los chicos, estoy montando un estudio donde mis artistas pueden producir, crear temas y volverse más talentosos. El verdadero activo de la empresa son los artistas. A la par surge la agencia porque somos booking de los artistas.

¿Cuál es la misión o los objetivos que persiguen?

La productora como misión principal tiene el hecho de producir eventos muchos más grandes, poder llegar a las 15.000 personas, hacer conocer a estos artistas a nivel internacional utilizando el llamado apalancamiento financiero que consiste en poder incluir en la lista de presentaciones a estos artistas menos conocidos cuando invitamos a DJs más reconocidos en todo el mundo.

 

 ¿Cuándo creaste y qué es Elements Night?

Es la fiesta madre de la productora. Cuando empezó el proyecto no podía dormir, me levantaba a la madrugada, pensaba, agarraba una lapicera, escribía, observaba videos en youtube.com porque no sabía que nombre colocarle a estos eventos.  Al principio,  había pensado ponerle sonar  (una técnica que usa la propagación del sonido bajo el agua (principalmente) para navegar, comunicarse o detectar objetos sumergidos, permitiendo escuchar el sonido de los delfines y las ballenas. Pero me enteré que ese nombre ya correspondía a una fiesta de Barcelona (España). Entonces empezamos a buscarle la vuelta y salió esto de Elements Night, que está vinculado con las cuatro estaciones del año. Cada elemento (Agua, Aire, Tierra y Fuego)  representa una estación del año y cada estación, cada estación, una fiesta.

 

 ¿Cuál es la devolución que recibís de la gente que concurre a tus fiestas?

Por suerte, la gente tiene muy buenas devoluciones, vemos con enorme alegría como cada uno de los asistentes disfruta de este tipo de eventos. Pero lo más importante es el cariño que tenemos de nuestros DJs que me tratan como si fuera su papá. Recibo mucho agradecimiento de parte de ellos y yo les digo que no me gustan que me agradezcan, la metodología es que todos ganen, que ganen los DJs, los productores, la gente. Apuntamos a crear, a que la gente se lleve un buen recuerdo de nuestras fiestas.

¿En qué otros países se replican estas fiestas?

Hace casi tres meses hicimos una fiesta en Paraguay y a finales de agosto estuvimos en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia). La verdad que estoy muy contento porque tuvimos una repercusión muy buena, la gente lo siente como propio, como una fiesta que nace en Sudamérica. En Bolivia fue algo increíble ya que no es fácil montarte en otro país donde tenés que buscar productores, auspiciantes, boliches, hay más presión, pero, por otro lado, tenés la motivación te lleva a buscar nuevos horizontes y a expandirte que en definitiva es lo que te hace crecer.

¿Cómo es tu trabajo en el día a día?

Hoy en día estoy todo el tiempo pensando proyectos nuevos, me compro revistas de fiestas electrónicas, hago contactos con el exterior, estoy siempre aprendiendo y capacitándome en el asesoramiento financiero. Trato de ser constante y perseverante en lo que quiero hacer.

¿Qué objetivos tenes para los próximos meses?

La idea es cerrar una franquicia internacional, también cerramos coproducciones en Mendoza de cinco fechas y estoy viajando a Europa en busca de artistas. La idea es hacer crecer la marca a nivel internacional.

PUBLICADO EN REVISTA MAÑANA

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