Boot Camp: entrenamiento militar pero en el gimnasio

VERONICA 3

Una clase de Boot Camp dura aproximadamente una hora y consta de una serie de actividades militares, generalmente sin pausa entre unas y otras, o alternando los descansos con ejercicios más suaves, lo que le da un acelerado ritmo e intensidad a la clase. Se arman circuitos de ejercicios específicos que hay que repetir en varias ocasiones. En estos se incluyen pesas rusas, steps que hay que saltar, pilas de cajones que hay trepar, cuerdas que mover sin parar, barras en las que hacer dominadas, mancuernas, pelotas, etc.

Vestida con una musculosa, short y borcegos negros, haciendo juego con un gorrito del mismo color y unos anteojos bien oscuros, Verónica Contardo está parada frente a unas 15 personas que tienen una colchoneta, una barra y un disco rojo frente a sí. “Vamos a hacer cinco circuitos. Cada uno haga a su tiempo, yo voy a estar exigiendo pero cuando tienen que parar, paran”, les avisa, mientras comienza a sonar muy alto una música ideal para entrenar. El escenario es un gimnasio ubicado en Villa del Parque, a metros del centro comercial de la calle Cuenca. La clase que está a punto de comenzar es Boot Camp, una modalidad inspirada en el entrenamiento militar norteamericano y que desde un tiempo se fue expandiendo al alcance de los civiles. Este sistema de acondicionamiento físico, en el que se trabaja mediante la realización de circuitos de ejercicios que exigen grandes desafíos a cumplir en cortos espacios de tiempo, continuó con gran auge por Europa y desde hace unos años llegó a Latinoamérica. Y la Argentina no fue la excepción.

Una clase de Boot Camp dura aproximadamente una hora y consta de una serie de actividades militares, generalmente sin pausa entre unas y otras, o alternando los descansos con ejercicios más suaves, lo que le da un acelerado ritmo e intensidad a la clase.

“Se arman circuitos de ejercicios específicos que hay que repetir en varias ocasiones. En estos se incluyen pesas rusas, steps que hay que saltar, pilas de cajones que hay trepar, cuerdas que mover sin parar, barras en las que hacer dominadas, mancuernas, pelotas, etc. La clave es mejorar el acondicionamiento físico general en períodos muy cortos de tiempo, y para eso cualquier ejercicio extremo es válido”, explica Verónica Contardo, instructora de musculación,  profesora de Boot Camp y Coach de Crossfit.

Adriana Fernández (56) hace un año que hace Boot Camp, aunque desde muy joven realiza actividad física. “Es un lindo entrenamiento, me gusta levantar peso, correr, es una mezcla de todos los ejercicios, la profesora da la clase divinamente y la música me estimula muchísimo para hacer los ejercicios”, dice.

Uno de los trabajos más exigentes, y a la vez más divertidos, es cuando los alumnos tienen que empujar el disco mientras apoyan sus manos en el suelo empujándose con las piernas flexionando las rodillas. También se destacan los los mountain climbers, que combina la plancha isométrica clásica con la elevación de rodillas, trabajando varios músculos al mismo tiempo. Además, transpiran con los saltos en largo de un lado hacia el otro y con el jumpong jacks, levantando las manos como si estuvieran haciendo “el angelito” en la nieve.

A Jorge Zaya (36) se lo observa muy metido en el Boot Camp, aunque apenas hace un mes que lo practica. “Me gusta porque trabaja la parte física con el peso corporal, te ayuda a bajar de peso y a ser más ágil”, cuenta.

“La intensidad es personal a cada uno que asiste. Esto quiere decir que tanto los pesos como las repeticiones no son iguales para a un principiante como para un avanzado. En una primera clase el principiante intentará hacer la plancha durante 15 segundos y un avanzado durante 3 minutos. Tenemos un lema en relación a la cantidad de veces por semana que es recomendable asistir a las clases: una vez por semana es perder, dos veces es empatar y tres es ganar”, expresa Federico Cisternas, dueño de Sparring Center y entrenador.

Los especialistas sostienen que practicando esta actividad (en cada clase se consumen entre 800 y 1500 calorías) se consiguen resultados visibles y concretos recién a partir de la tercera semana. Dependiendo del metabolismo de cada individuo, luego de las seis semanas de entrenamiento (ejercitando tres veces por semanas) se puede llegar a producir un descenso de hasta 7 kilos de peso.

“Se arman grupos de entre 10 y 25 personas para poder trabajar todos en conjunto ayudándose unos a otros en los ejercicios que son mixtos. Actualmente están animándose cada vez más las mujeres a esta actividad que es más intensa que el resto de las que tenemos. Por lo cual está bastante nivelado entre hombres y mujeres. La gente viene a probar la clase pensando que no tiene el estado físico para poder hacer esta actividad y se lleva una gran sorpresa de todo lo que pudo hacer y todo lo que transpiró durante una hora. Se van cansados pero con la energía renovada y obviamente con ganas de seguir viniendo”, dice Brian Boxall, profesor de Boot Camp en Gerbo Sport.

“¿Pueden seguir 5 minutos más?”, les pregunta Verónica a sus alumnos que a esta altura parecen extenuados. E inmediatamente les coloca el famoso tema de Rocky Balboa que termina con la emocionante escena subiendo las escaleras del Museo de Arte de Filadelfia. Si Rocky llegó hasta el final, cómo ellos van a rendirse. La clase finaliza con unos intensos abdominales para terminar estirando, ya mucho más relajados, con temas de Whitney Houston y de Roxette.

 

PUBLICADO EN CLARÍN

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s