Le donó un riñón a su amigo y ese gesto de amor los unió para siempre

1

Walter esperaba un trasplante y aceptó la propuesta de Cristina. Detalles de una amistad incondicional.

Desde antes de cumplir 1 año,  a Walter Ardinson (43) le habían detectado una disfunción renal. Con mucho cuidado en la alimentación y con controles médicos  regulares tuvo una vida normal, pero a los 30 tuvieron que medicarlo porque empezó a tener presión alta, síntoma que indicaba que había que prestar atención a la función renal. A los 37 empezó con síntomas de intoxicación por la misma enfermedad. En junio del 2012 comenzó a hacerse diálisis, tres veces por semana, 4 horas cada día. Para diciembre de ese año ingresó a la lista de espera para recibir un trasplante.

Como estaba bastante triste a raíz de la diálisis y con la incertidumbre de no saber cómo iba a continuar su vida, comenzó a asistir a la “Fundación El Arte de Vivir” en Paraná (Entre Ríos) con el propósito de empezar a meditar. Al mes conoció a Cristina Giménez (34), quien trabajaba en el lugar. Y con el tiempo comenzaron a hacerse amigos.

“Ese día quedé como shockeado”

Cristina se había criado en El Impenetrable en Chaco y venía de una familia servicial, siempre había visto a sus padres ayudar a la gente. “Cuando me mudé a Paraná a una de las primeras personas que conocí fue a Walter y tuvimos una conexión hermosa. Era un chico muy chistoso y me hacía reír mucho”, recuerda.

-Te gustaría viajar a Perú para ver a Ravi Shankar –le preguntó Cristina una tarde del año 2015.

-La verdad que estoy con diálisis y hace 6 años que no viajo a ningún lado –le contestó Walter.

-Yo tengo un riñón y es tuyo. ¿Qué tipo de sangre sos? –lo sorprendió Cristina.

-0 positivo –respondió Walter.

-La misma que yo, coincidimos.

“Ese día quedé como shockeado. Mucha gente me decía que cualquier cosa que necesitara los llamara, pero yo tomaba esos gestos como una forma que tenían para agradarme, pero sin compromiso. Pero cada vez que nos veíamos ella me preguntaba si yo había averiguado sobre los trámites que había que hacer para saber si ella podía ser mi donante, si me había hecho estudios. Había cosas que no me las permitía pensar porque mi cabeza estaba preparada emocionalmente para seguir eternamente con el tratamiento”, recuerda Walter.

Tras más de dos años de análisis con su psicóloga comenzó a reflexionar sobre la posibilidad de aceptar la propuesta que le había hecho su amiga.

-¿Estás dispuesta a hacerte los estudios? –le preguntó Walter a Cristina tras finalizar una de las sesiones de meditación a mediados del año pasado.

-Sí, averigüemos que hay que hacer y empezamos –le respondió.

A medida que fue pasando el tiempo se fueron conociendo mucho más. Y se hicieron cada vez más amigos, salían a comer, se encontraban en alguna de sus casas a conversar.

Manos a la obra

La obra social de Walter autorizó los estudios para saber si eran compatibles. Entonces, en octubre del año pasado viajaron los dos a Buenos Aires para hacerse los exámenes en la Fundación Favaloro. Y debieron esperar 15 días para conocer los resultados.

Como Cristina tenía que volver a Buenos Aires para hacer un curso retiró los estudios, le sacó una foto y se la mandó a Walter pero ninguno de los dos supo interpretar los resultados que eran letras y números. A la semana fueron al centro de trasplante donde Walter se trataba en la ciudad de Santa Fe, pidió un turno con un médico que lo atendió recién al mes. En esa entrevista les dijo que eran compatibles en 3 de los 5 tejidos que se habían analizado, números que suelen darse entre hermanos mellizos o gemelos.

“Yo me acuerdo que estábamos en el auto de regreso a Paraná y temblaba de alegría. Ella estaba cantando, se reía y aplaudía, fue todo muy loco. Por otro lado, tenía miedo porque ahí me di cuenta que la probabilidad del trasplante estaba más cerca de lo que creía. Era la posibilidad de poder pensar en vivir que anteriormente no estaba en mi cabeza, era como que se me abría el horizonte”.

“Cuando el doctor nos dijo que éramos compatibles nos agarró una emoción tremenda pero no le quisimos contar a nadie hasta que no estuviéramos más o menos en la camilla. Yo estaba muy contenta porque era la posibilidad de dar vida”.

Al día siguiente,  Walter le avisó a su familia y les consultó si conocían a un abogado para que lo orientara en el tema legal. Otra amiga le sugirió un estudio que se podía ocupar de iniciar ese tipo de causas. Tuvieron que juntar documentación para demostrar que no había ningún tipo de interés económico y que no existía ningún usufructo de ninguna de las dos partes. La entrevista con el juez fue durante los primeros días de diciembre. También estaban presentes los secretarios, un asistente social, un psiquiatra, un psicólogo y empleados del CUCAIER (el ente de la provincia de Entre Ríos encargado de la ablación  y trasplante de órganos). Había cerca de unas 12 personas. Entre otras cosas, le preguntaron a Cristina sobre su voluntad de donar, si estaba al tanto de los riesgos, por qué quería donar su riñón, etc.

“Fue la navidad más hermosa de mi vida”

El psicólogo y el psiquiatra los citaron a entrevistas individuales para poder elevar un informe. El juez sacó la sentencia el 12 de diciembre en la que autorizaba a la obra social de Walter a cubrir los estudios del pre-trasplante, como así también a la clínica de Santa Fe para hacer la ablación y el trasplante. “Fue la navidad más hermosa de mi vida, no me imaginé otro regalo más lindo”, recuerda Walter, visiblemente emocionado.

Paralelamente, Cristina tenía organizado un viaje a la India durante un mes y medio. Cuando regresó (a mitad de febrero) fueron a Santa Fe a la consulta médica y solo restaba un estudio para saber cuál de sus riñones estaba en mejores condiciones (para dejárselo a ella) que finalizó los primeros días de marzo de este año.

El 18 de abril les avisaron desde la clínica que la operación iba a ser el martes 24 de ese mes. El lunes 23 Walter fue a la sesión de diálisis en Paraná, su papá lo pasó a buscar y los trasladó a los dos hacia Santa Fe. “Yo pensé que íbamos a estar en habitaciones separadas. Sin embargo, desde la clínica quisieron que estuviéramos juntos, así que permanecimos en Terapia Intensiva (sin tener nada) una cama al lado de la otra. Pasaron los cirujanos y los otros médicos que iban a intervenir en la operación, nos comentaron cuánto tiempo a durar, cómo nos íbamos a despertar y le advirtieron a Cristina que ella era a la que más le iba a doler. Meditamos dos horas seguidas, estábamos como con un éxtasis, era todo muy raro y todavía faltaba casi un día para la intervención”.

Como hermanos

A la mañana siguiente los despertaron a ambos muy temprano para higienizarlos y prepararlos. A las 10 fue la cirugía que duró dos horas. “Lo primero que quise saber cuándo me desperté de la operación era cómo estaba Cristina y la vi durmiendo con mucha paz, como si estuviera meditando, aunque muy dolorida. Yo sentía mucha necesidad de protegerla porque ella estaba sola, su familia no había podido viajar. A la otra mañana nos sirvieron el desayuno y nos vimos, fue un encuentro con lágrimas a la distancia porque no nos podíamos ni siquiera tocar, yo estaba con barbijo, con sonda, fue un llanto compartido cama de por medio. A la tarde pudimos caminar un poquito y nos abrazamos al lado de la cama”, se emociona Walter.

A los 2 días los pasaron a una habitación común, siempre juntos, y luego les dieron el alta. “Decimos que somos como un matrimonio, aunque no queremos decirlo mucho porque nadie se va a querer casar con nosotros”, dice Walter, entre risas. “No se pueden nombrar con palabras el vínculo que nos une, es recontra-fuerte, y vamos a estar unidos para siempre”, agrega.

“Somos muy unidos, como hermanos. Ahora tenemos como una conexión más profunda, todo es más fuerte. Yo siempre le dije que estaba para él y siento que él también está siempre para mí, estamos los dos para los dos, para lo que sea”, cierra Cristina.

 

PUBLICADO EN LADO H

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s