¿Qué son los niños esponja?

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Son niños exquisitamente sensibles, muy perceptivos, compasivos y tan empáticos que absorben las emociones del entorno y las hacen propias con mucha intensidad.

Entrevistamos a Mariana de Anquin, psicopedagoga y recientemente autora de un libro que aborda este tema.

¿Cuáles son los características de los niños esponja?

Hay niños que parecen tener un gran corazón de esponja. Absorben las emociones del entorno de manera inmediata y natural. Es por esto que me gusta llamarlos niños esponja. Son niños exquisitamente sensibles, muy perceptivos, compasivos y tan empáticos que absorben las emociones del entorno y las hacen propias con mucha intensidad. Captan con precisión nuestro estado emocional, si detectan en los padres, amigos o personas cercanas emociones como, por ejemplo, la alegría son los primeros en contagiarse de la misma y  disfrutarla. Cuando perciben en sus seres queridos e incluso en sus mascotas dolor o tristeza enseguida se muestran atentos, solidarios y dispuestos a acompañar. Son sumamente bondadosos, disfrutan de compartir y ayudar.

 

En el libro hablás de que estos chicos reciben regalos. ¿A qué te referís con este concepto?

Los niños esponja recibieron en su nacimiento cuatro preciosos regalos: sensibilidad, intuición, empatía y compasión.

Estas características se manifiestan desde la temprana infancia. Sus preguntas, intuiciones, reflexiones profundas, fuerte conexión con los animales, miradas que se detiene para deleitarse con un paisaje o que se conmueven ante el sufrimiento y tristeza ajena.

Es como si viviesen la vida mirando con los ojos del corazón. Los niños esponja reciben estos valiosos regalos al nacer pero no su manual de instrucciones. Por eso necesitan que los guiemos para que puedan confiar en su intuición, aprender a sentir y soltar las emociones para no quedar abrumados y ofrecerles oportunidades para usar su compasión . Cuando los niños conocen estos regalos pueden utilizarlos a su favor y es ahí cuando  se convierten en sus mayores fortalezas.

¿Qué tipo de vibraciones suelen captar estos niños?

Los niños esponja tienen una sensibilidad muy desarrollada. Es como si fuese un radar emocional de amplia cobertura y que está siempre encendido. Este radar les permite percibir las vibraciones, energías y emociones de los lugares y personas. Expresiones comunes de escucharles son “me encanta este lugar, ¿nos podemos quedar un rato mas?” o “No me gusta estar acá ,¿podemos irnos?”. Cuando uno les pregunta el porque de estas expresiones, no pueden asociarlas a algo en particular porque simplemente sienten que allí están a gusto o no lo están. Es un conocimiento que viene de su corazón y no de la razón. Es un sentir que los guía y protege desde su interior.

¿Qué rol juega en estos chicos la empatía emocional?

La capacidad empática de los niños esponja es colosal. Tienen un gran corazón de esponja que absorbe rápidamente las emociones .La empatía les permite sentir con el otro. Sienten el temor de su cachorro, la tristeza de la abuela, la preocupación de la madre y cualquier emoción sin que medien las palabras. Ellos leen las señales no verbales como el tono de la voz, la postura corporal y las vibraciones producto de esa emoción. Es tanta su empatía que parece fundirse en las emociones del otro: sufren si ven sufrir un animal, se angustian ante un acto de desamor y se enternecen al ver un bebé . Son niños que están fuertemente conectados con el corazón, y su gran empatía hace que se carguen de emociones fácilmente. Solo tenemos que enseñarle como soltar esas emociones para que no se  acumulen en su interior.

¿Qué cosas pueden realizar con esa empatía emocional?

La marcada empatía los convierte en niños solidarios y en muy buenos líderes emocionales. Ellos comprenden fácilmente lo que está sintiendo el otro, y se mueven naturalmente a acompañar ese sentir. Cuando empatizan con emociones positivas como la alegría, el entusiasmo y la ternura, enseguida su corazón de esponja vibra con esta energía liviana y expansiva. Su rostro es radiante y fresco, y su postura corporal abierta y confortable. Cuando empatizan  con emociones  como el dolor, la rabia o  la angustia su corazón también vibra con esta energía que es más densa y contraída.

¿Qué es la compasión y cómo se relaciona con los chicos esponja?

La compasión es la clave para entender cómo funciona su sensibilidad . Su sensibilidad actúa como un radar que capta el clima emocional de los entornos en donde está. Luego, su desarrollada empatía capta las emociones que sienten las personas que los acompañan. Cuando empatizan con emociones luminosas se contagian de ellas y las celebran. Cuando empatizan con emociones que vienen del mundo del dolor , también se contagian y se activa la preocupación empática, “deseo hacer algo para aliviarte”. Entonces,  tenemos que dejar actuar  a la compasión, esa emoción que nos mueve a hacer algo para aliviar, acompañar o  calmar al otro.

Lo que los acongoja no es el sufrimiento del otro, sino el no poder hacer nada para aliviarlo. Podemos enseñarles de pequeños que un abrazo, una caricia, un “te escucho”, un sentido “lo siento mucho”, o un sincero “¿cómo te puedo ayudar?, alivian los corazones rotos. Involucrarlos en acciones solidarias en la escuela, el barrio o la comunidad donde vive es una grandiosa manera de poner mucho teflón en el corazón de esponja de tu empático niño.

¿Qué suele ocurrir con estos chicos en relación a su forma de vincularase con sus pares, su rendimiento escolar y su comportamiento?

Los niños esponja son muy queridos por los pares y maestros. Son niños solidarios, atentos y muy generosos. Por lo general, son elegidos como el mejor compañero por sus pares. Estar cerca de un niño esponja es maravilloso.

Respecto al rendimiento escolar, son niños que ponen mucho empeño y corazón en sus tareas escolares, por eso pueden preocuparse mucho por su rendimiento y, por lo general, equivocarse les duele mucho. Podemos ayudarlos a ver el error como parte de cualquier proceso de aprendizaje para que la preocupación ceda paso a su increíble concentración y creatividad. Son niños responsables, colaboradores  y les gusta mucho ayudar a sus compañeros. Disfrutan trabajar en grupo.

¿Las características que tienen los niños esponja les puede jugar en contra? ¿A qué tipos de alertas o señales deben estar atentos los padres?

Su desarrollada sensibilidad y fuerte empatía les juega en contra en tres situaciones: La primera es cuando asocian su sensibilidad a una muestra de debilidad. Entonces temen mostrar sus emociones. Hacen fuerza por ocultar sus ganas de llorar, ayudar, pedir ayuda. Se guardan los enojos, los temores o, incluso, las ganas de decir No a pedidos que no desean realmente aceptar. Cuando pasan mucho tiempo intentando bloquear sus emociones, estas se acumulan en su cuerpo. Pueden somatizar, presentar alergias, tics o quejarse de diferentes dolencias. Es muy importante consultar a su pediatra y buscar vías de expresión de sus emociones.

La segunda situación que puede resultar difícil para un niño esponja es aprender a manejar su fuerte empatía. Necesitan aprender a sentir y soltar las emociones que los lastiman y , abruman.

La tercera situación tiene que ver con que los niños esponja pueden sentir que su energía emocional, a veces, se viene a pique. Su conexión emocional es profunda y muchas veces muestran señales de cansancio y fatiga emocional. Por eso es importante ofrecerles espacios para estar tranquilos y a solas, esto los ayuda a recuperar su energía emocional y su luminoso centro

¿Cómo debería ser la agenda de actividades de estos chicos? ¿Qué cosas deberían hacer? ¿Cuáles no?

La regla de oro a la hora de organizar la agenda de un niño esponja es “Menos es más”. Es decir, llenar su agenda con muchas actividades y horarios todos los días no es una buena idea. No solo que dejarán de disfrutar de las actividades, sino que el trajín que conlleva una agenda cargada les quitará muchísimo bienestar.

Es muy importante incluir un espacio diario en su agenda para el tiempo libre y para estar con ellos mismos, y un momento de descarga física que puede ser un deporte, danza, destreza, bicicleta, patinar. Actividades artísticas, con música y al aire libre son muy amigables a un niño esponja.

Cuando nos demos cuenta de lo increíblemente maravilloso que es ser sensible, empático y compasivo, apoyaremos sin temores su expresión y nos sumaremos a cada una de sus manifestaciones, es entonces cuando viviremos un mundo que no necesita estar todo el tiempo en guardia y a la defensiva .

 

PUBLICADO EN LADO H

Contacto de la licenciada Mariana de Anquin:

 

Facebook: Mariana de Anquin

 

Instagram: @Mariana de Anquin

 

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