Coronavirus. Recorre el barrio para verlos: “Hay muchos abuelos sin medicación y con hambre”

junto a su abuela que ya falleció

El trabajo que está realizando durante la cuarentena para el cuidado de los abuelos, junto a sus compañeras de la Asociación Civil La Vereda de Enfrente, se enmarca en el programa Mayores Cuidados que lleva adelante el gobierno de la Ciudad. Junto a otras organizaciones del barrio y a la Parroquia Nuestra Señora de Caacupé, la misión que tiene Lorena es hacer un relevamiento casa por casa para conocer en primera persona cuáles son las necesidades de estos ancianos.

Se necesita sensibilidad, solidaridad, empatía y un corazón gigante para colocarse en los zapatos de los abuelos y de las abuelas que en muchos casos viven solos y son los más vulnerables en medio de la pandemia por el coronavirus. Lorena Galos (41) tiene todo eso y más y en medio de la angustia y de la incertidumbre dedica sus días visitándolos casa por casa en la villa 21.24 en Zavaleta, ubicada entre los barrios de Barracas y de Nueva Pompeya, en la zona sur de la ciudad de Buenos Aires. Ella conoce a muchos de ellos y sus necesidades porque desde los seis años vive en esa zona.

El trabajo que ella está realizando durante la cuarentena para el cuidado de los abuelos, junto a sus compañeras de la Asociación Civil La Vereda de Enfrente,  se enmarca en el programa Mayores Cuidados que lleva adelante el gobierno de la Ciudad. Junto a otras organizaciones del barrio y a la Parroquia Nuestra Señora de Caacupé la misión que tiene Lorena es hacer un relevamiento casa por casa para conocer en primera persona cuáles son las necesidades de estos ancianos.

Visitas desde el amor

“Se les brinda el servicio de un asistente que es un voluntario que les hace las compras, les va a buscar los remedios a la farmacia y les retira la comida de nuestro comedor y merendero. Luego, se les ofrece a los mayores de 70 años el dispositivo de aislamiento físico en una iglesia, parroquia o capilla donde están aislados con otras personas de su misma generación y pueden llevar adelante la cuarentena, preservándolos sin ningún riesgo de contagio y teniendo todas las necesidades básicas satisfechas”, explica.

Lorena recalca que los cuida manteniendo los dos metros de distancia y llevando un tapaboca.  Les habla con mucha ternura, pero en voz alta para que entiendan todo lo que tiene que comunicarles.

“Quedan muy contentos porque nos estamos preocupando por ellos”

“Los abuelos te reciben muy bien y siempre muy predispuestos. Generalmente, consultan por la vacuna antigripal, por cómo hacer para recibir alimentos y la medicación ya que están muy solos y solas. Responden a todas las preguntas, hay uno que otro que no quiere nada, le damos las gracias y nos vamos, pero son los menos. El resto queda muy contento porque nos estamos preocupando por ellos”.

Como lo vienen aseverando los infectólogos desde que el Covid 19 llegó a la Argentina, Lorena hace hincapié en que los adultos mayores no salgan a la calle para evitar todo tipo de riesgos de contagio. “En estos días la gente se da cuenta de los abuelos. Es real, antes no tomaban en cuenta todas sus necesidades. Hay muchos que no tienen la medicación suficiente y otros que están pasando hambre. Las organizaciones asistimos a los que podemos, pero no tenemos tanta capacidad para poder ayudar a todos ya que hay más de 1000 abuelos y abuelas en el barrio”, reflexiona.

“Es difícil irme sabiendo que en esa casa quedaron muchas cosas que no podés resolver como la cena o el almuerzo”

Es por esa razón que la Asociación Civil La Vereda de Enfrente, que Lorena fundó en el año 2013 con su mamá (Mary) y con un grupo de amigos, la apoya mucho brindando el espacio físico para, entre otras cosas, poder recibir las donaciones que entregan en el barrio.

“Es difícil irme sabiendo que atrás en esa casa quedaron muchas cosas que no podes resolver como la cena o el almuerzo, algo tan básico que muchas veces no tienen estos abuelos. Me voy con una tristeza enorme al saber que no los puedo saludar, sentarme y tomar unos mates y estar a dos metros de ellos, pero me fortalece al saber que cuando termine esto vamos a estar disfrutando de ellos que en los momentos más difíciles están aguantando como pueden”, se emociona Lorena.

¿Cómo ayudar?

Con toda su sensibilidad y su solidaridad a cuestas, Lorena está convencida que hay que estar y salir a ayudar a quienes más lo necesiten en estos momentos, especialmente a los adultos mayores.  “Lo que le diría a la sociedad es que siempre podemos hacer algo por el prójimo.  Como Dios nos enseñó: ´Amar al otro como a uno mismo´. Él nos da la fuerza para seguir y para ocuparnos de estas personas vulnerables y esto, además, nos hace mejores personas. Es sólo cuidar con amor”.

Para poder seguir ayudando a los adultos mayores y a demás personas en situación de vulnerabilidad, la Asociación Civil La Vereda de Enfrente precisa de la colaboración de todos aquellos que puedan realizar donaciones. Están necesitando fideos, aceite, leche, arroz, alcohol y artículos de limpieza, entre otras cosas.

Contacto:

Facebook: Asociación Civil La Vereda de Enfrente

Instagram: @veredadenfrente

Publicado en lanacion.com

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